Mejor tarjeta grafica

 

Siempre han existido, pero en los últimos años han proliferado las tarjetas gráficas integradas en los equipos de escritorio.  Su rendimiento en la actualidad más que suficiente para las tareas básicas e incluso algunos juegos sencillos que ya no necesariamente deben estar basados en el navegador: muchos como los indies tan de moda últimamente, los retro o alguna bala perdida como Hearthstone funcionarán perfectamente en una integrada, sea cual sea.

Y es que integradas hay muchas, y de varios perfiles. Podemos decir que Intel está ligeramente por encima de AMD en rendimiento y además también en disponibilidad, y es que al fin y al cabo se venden muchos más PCs con micros Intel que con AMD.

La siguiente gráfica ordena los modelos de tarjetas según su potencia/precio para que podáis solventar la duda de cuál es mejor para lo que voy a invertir en ella, sobre todo si dudáis entre las tarjetas de dos compañías diferentes.  Cuanto más arriba de la tabla, mejor relación potencia-precio tiene. Sigue siendo orientativa a 1080p, y es muy difícil plasmar en una sola gráfica el hecho que algunos juegos van mejor o peor en ciertas tarjetas como motivo de la buena (o mala) optimización de los drivers de las compañías, ya que no todo depende del hardware.

La otra posibilidad es que utilices el equipo para trabajar en aplicaciones multimedia. En este caso, debes investigar sobre las especificaciones necesarias para las tareas que realizas con cada una de ellas. La información suele estar disponible en foros de la web. Los requerimientos son diferentes si necesitas editar fotografías o crear modelos 3D.

Como ejemplos tenemos el FXAA de Nvidia y el MLAA de AMD. Ambos son sistemas de antialising, los cuales sirven para reducir los dientes de sierra en los juegos y arrojan resultados muy similares. Las dos marcas cuentan con su propio programa para grabar partidas, facilitando a los usuarios la posibilidad de grabar sus gameplays y compartirlos en Twitch o Youtube.

Las unidades gráficas integradas han ido mejorando generación tras generación, confirma Martin Fischer, de la revista”c’t”.  Para un trabajo normal de oficina suelen ser más que suficientes, aunque incluso en este caso puede ser importante tener una tarjeta grafica separada, por ejemplo si se quieren conectar más pantallas, además de la principal.

En cuanto al bus de memoria, una tarjeta con 128 bits nos va a dar un rendimiento bastante aceptable. Si las especificaciones muestran que su bus es de 256 bits entonces tenemos ante nosotros un producto de alta gama. Si no quieres jugar, una memoria de 64 bits será más que suficiente. En este caso, más es sinónimo de mejor.